La película El ser querido, dirigida por Rodrigo Sorogoyen, ha abierto la presencia española en el concurso de Cannes con una descarga de paternidad tóxica a cargo del actor Javier Bardem, que interpreta con una fuerza arrolladora a un padre ausente que regresa a la vida de su hija, interpretada por Victoria Luengo, para intentar recuperar el tiempo perdido. Ambos intérpretes son lo mejor de la nueva película de Sorogoyen, que sigue a su éxito en As bestas, estrenada en 2022 en la sección Cannes Premiére.
La película arranca con una secuencia para el recuerdo: 18 minutos que condensan todas las capas de un drama paternofilial lleno de rencor, frustración y vacío. Frente a frente en la mesa de un restaurante, están un director de cine español que ha triunfado en Estados Unidos, interpretado por Bardem, y su hija mayor, interpretada por Luengo, una actriz fracasada que trabaja en Madrid de camarera. En esa secuencia se plantea la propuesta del padre a la hija y de la propia historia: rodar juntos su nueva película. La trama sigue con el rodaje en la isla de Fuerteventura de una película de época sobre el Sáhara español, donde Sorogoyen introduce elementos de la naturaleza de la isla, del viento a la orografía, como reflejo de las turbulencias entre padre e hija.
El film tiene secuencias magníficas, sobre todo, el estallido de furia de Bardem en el set de rodaje ante una toma que se repite una y otra vez, el encuentro de la hija con la nueva familia de su padre o la conversación final entre ellos. El personaje de Luengo está atrapado en su resentimiento y el de Bardem en su iracundo ego. Hacía tiempo que no le veíamos en un papel así, que guarda similitudes con aquellos padres todopoderosos que encarnó Federico Luppi en Martín Hache (1997), del recién fallecido Adolfo Aristarain, o en Éxtasis (1995), de Mariano Barroso.
El ser querido es una película sobre el abandono y la culpa en el que un padre y una hija intentan reconciliarse en un espacio ficticio y de paso: el rodaje de una película. La dirección de Sorogoyen es notable, aunque algunas decisiones formales resultan gratuitas, como cambios de formato y de color, sobre todo, a un blanco y negro que se antoja muy forzado. La actuación de Bardem y Luengo es destacada, y su química en pantalla es palpable. Sin embargo, el resto de personajes secundarios acaban siendo meros accesorios del drama planteado entre Bardem y Luengo.
La película de Sorogoyen ha generado un gran interés en la crítica y el público, y es considerada una de las mejores películas españolas del año. Con una actuación destacada de Bardem y Luengo, y una dirección notable de Sorogoyen, El ser querido es una película que no debe ser perdida. Es una reflexión profunda sobre la paternidad y la reconciliación, y cómo estas pueden afectar a las personas de manera irreversible.