El Barcelona Supercomputing Center (BSC) ha dado un paso importante hacia la innovación al lanzar el Creative Intelligence Lab, un espacio destinado a fusionar el arte y la ciencia. Este proyecto tiene como objetivo principal convertir la creación artística en motor de la ciencia, y viceversa. La colaboración entre artistas y científicos permitirá desarrollar experimentos y proyectos que traduzcan la investigación en herramientas y servicios tangibles para la industria y la sociedad.
Un ejemplo claro de esta colaboración es el trabajo realizado con la cantante badalonesa Maria Arnal. Durante tres años, Arnal ha trabajado codo con codo con el BSC, lo que ha cristalizado en instalaciones artísticas y en un álbum, Ama, en el que experimenta con la polifonía de su voz. Este proceso ha generado una investigación científica sobre la voz con aplicaciones potenciales en la industria musical y escénica, pero también en la salud y la educación de la voz.
El objetivo del Creative Intelligence Lab es crear ciencia y tecnología a través de la inclusión de prácticas artísticas en la investigación científica. Esto se logrará a través de tres ámbitos y etapas: arts, donde los artistas se integran en los equipos de investigación; studio, donde la información científica y las ideas del artista cristalizan en alguna obra tangible; y solutions, donde esta creación se convierte en productos útiles para la sociedad o servicios reales de los que puedan beneficiarse las empresas y el sector industrial.
El Creative Intelligence Lab se organiza en tres ámbitos y etapas, lo que permitirá a los artistas y científicos trabajar juntos de manera efectiva. La primera residencia para artistas está prevista para la segunda mitad del 2026, lo que permitirá a los artistas trabajar en estrecha colaboración con los científicos del BSC. Además, el proyecto cuenta con un consejo asesor que incluye a expertos en el campo del arte y la ciencia, como Mónica Bello, Ricard Roble y Francesca Bria.
En resumen, el Creative Intelligence Lab es un proyecto innovador que busca fusionar el arte y la ciencia para generar nuevas formas de crear y experimentar. La colaboración entre artistas y científicos permitirá desarrollar proyectos y experimentos que traduzcan la investigación en herramientas y servicios tangibles para la industria y la sociedad. Con la primera residencia para artistas prevista para la segunda mitad del 2026, el proyecto está listo para dar sus primeros pasos hacia la innovación y la creatividad.