Richard Ford, autor de 82 años, ha estado en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB) para presentar su nuevo libro, En palabras sencillas. Durante la rueda de prensa, ha hablado sobre su próximo proyecto, una novela que aborda el deseo de un hombre de morir mediante eutanasia asistida rodeado de familiares y amigos. Aunque no ha dado muchos detalles, ha mencionado que todavía no ha empezado a escribir la novela, pero tiene ideas en su cuaderno.
La intérprete Emma Soler ha traducido las preguntas de los periodistas de forma instantánea, y Ford se ha tomado unos segundos para responder a cada una de ellas. Ha reconocido que sabe que todo lo que diga será analizado con lupa, y por lo tanto, ha sido cuidadoso en sus respuestas. Su nuevo libro, En palabras sencillas, es parte de la colección Feltrinelli Lectures y aborda la importancia del lenguaje y la mirada atenta sobre lo cotidiano.
Ford ha hablado sobre la relación entre lo político y lo íntimo en su literatura. Ha mencionado que, aunque no siempre ha sido consciente de ello, la política se inscribe en lo íntimo y en su literatura. Ha dicho que, cuando se le propuso escribir en la colección Feltrinelli Lectures, tuvo clara la pregunta de la que partiría su ensayo: ¿Cómo vivir con decencia en un mundo en el que la política tiende a ser deshonesta? Ha meditado sobre lo que la novela puede y debe seguir siendo hoy: una forma de verdad, de compromiso y de humanidad.
Ha contado que, cuando años atrás alguien le preguntaba si le interesaba intervenir sus textos con algún mensaje político, él claramente decía no. Sin embargo, con el tiempo, ha comprendido que siempre hay una dimensión política en todo lo que uno hace. Ha mencionado que, en 1989, empezó a dar vueltas a esta cuestión después de que un alemán en Hamburgo le sugiriera que uno de sus libros podía tener dimensiones políticas.
Ha confesado que empezó a abrazar esta dimensión política al comprender que, si lo hacía, sus libros iban a ser mejores. Ha dicho que es a lo que aspira todo escritor, a intentar mejorar cada vez más con todo aquello que uno hace. Y esta intención de mejorar y de seguir analizando el mundo, atento a todas las perspectivas, liga muy bien con la idea de devolver la centralidad pública a la voz de los intelectuales, el objetivo principal de estas lecturas y del propio Ford.
Finalmente, Ford ha asegurado que Trump tiene miedo de la vida intelectual. Ha hablado sobre la importancia de la vida intelectual en un mundo político y ha destacado la necesidad de que los intelectuales sigan siendo una voz importante en la sociedad. Su presencia en Barcelona ha sido un recordatorio de la importancia de la literatura y la vida intelectual en nuestros tiempo